Febrero 27, 2026
Querida Jennifer,

Si me preguntas el porqué, me sería imposible darte todas las razones de una sola manera, o en un solo formato. Mi manera de amarte es hacer, cambiar y mejorar lo que sea que te haga daño, que te afecte. Contigo aprendí que hay veces que simplemente estar también es una manera de hacer, de amar; que no siempre hay que resolver, que con la sola presencia de la persona que añoras las cosas mejoran. Cuando estoy contigo siempre me mantengo presente, no por paranoia o miedo, sino por amor, porque para mí el amor que te mereces es un amor activo, presente, consciente. Cuando me dices que te sientes mal, me rompe el corazón; cada vez que hay algo que te lastima, me lastima.

El porqué o cuándo me di cuenta, quién sabe. Tal vez fue la primera vez que dijiste que te querías sentir amada, tal vez la primera vez que me hablaste de tu abuela, tal vez la primera vez que me hablaste de la película que viste acerca de los mineros y cómo empatizabas con su situación, tal vez cuando me preguntaste mi película favorita. Quién sabe, nadie nunca sabe con precisión cuándo cae. Yo sé con seguridad cuándo me di cuenta de que caí por ti, que empecé a mejorar porque no te quiero dar una versión rota de mí. No perfecta, porque la perfección está en la imperfección, y para mí tú eres imperfectamente perfecta: una dama sensible, autoconsciente, presente, empática, adorable, con sus propios problemas e inseguridades. Te dije que no estoy ciego porque el amor a mí no me hace ciego, me da claridad, y eso es algo que tú me das en el día a día.

Te deseo con el alma, la mente, el cuerpo; mi existencia pide tu presencia, tu toque, tu olor, tus labios a gritos. Hay veces que quisiera decir más, pero por el miedo de no poder actuar en base a lo que sale de mi boca, no lo hago. No por miedo a la palabra, sino a lo que eso conlleva, a las expectativas que eso le da a la otra persona. Por eso yo por ti hago lo imposible, por eso no quiero que te preocupes, o que te sientas mal o que te sientas presionada. Por eso siempre me gusta que seas honesta con lo que sientes, porque sé que contigo, si sientes algo, lo dices, no lo escondes, no lo guardas. No te tengo una respuesta a tu "¿Por qué?", porque tal vez ni existe.

Te amo, Jennifer, y realmente no te quiero perder por una incapacidad de cambiar, porque contigo, yo no cojo esa.

De Luis, para el amor de mi vida
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